sábado 3 de diciembre de 2011

Fernando Vallejo y la filosofía

Dice el novelista colombiano Fernando Vallejo en su discurso de aceptación del doctorado honoris causa que le otorgó la Universidad Nacional de Colombia :"La filosofía sirve para que lo sirve Dios: para un carajo. Desde Tales de Mileto, Pitágoras, Demócrito, Parménides, Heráclito, Anaxágoras, Anaximenes, Anaximandro y Zenón de Lea (los presocráticos) hasta Heidegger, los filósofos no han hecho más que empantarse en falsos problemas que ellos mismos se buscaron, hundirse en unas arenas movedizas que, finalmente, gracias a Dios, acabaron por tragárselos a todos".

Le doy la razón a don Fernando en que, al menos parcialmente,
la filosofía se ha ocupado de problemas irresolubles, cuyo planteamiento no nos lleva a ningún lado. Habría que aceptar que hay parcelas del conocimiento que nos están irremediablemente vedadas, como la divinidad o la eternidad, y que somos capaces de hacernos más preguntas de las que podemos contestar durante nuestras vidas acotadas.

Si algo valioso veo en la figura de Fernando Vallejo es la valentía de decir lo que piensa sin limitaciones de ningún tipo, así se esté enfrentando a tradiciones e ideas arraigadas durante siglos. Muchas veces sus premisas suenan descabelladas, sin duda, pero otras nos permiten recordar que el mundo en que vivimos está hecho de paradigmas, que el mundo es las ideas que tenemos sobre el mundo, y que no estamos obligados a estar de acuerdo con las concepciones más extendidas, pese a que la desavenencia nos haga ver como simples necios o redomados estúpidos.