sábado, 6 de agosto de 2011

Agua quemada

Próximamente reseñaré este cuentario de Carlos Fuentes, publicado originalmente en 1981, del cual escribió Enrique Krauze:
"En Agua quemada Fuentes no representa a nadie más que a sí mismo. No la escribe su personaje sino su persona. Su gran oficio de escritor puesto al servicio de una exploración auténtica sobre el trágico deterioro de la ciudad que amó. En estos cuatro cuentos perfectos Fuentes no es el procesador literario que toma de todas partes menos de su corazón. De pronto, en un paréntesis, Fuentes no teme hacer "subjetivismo psicologizante" y crea personajes que se atreven a la ternura, al amor filial, a la piedad, al odio más animal, sobrevivientes dignos de aquel alto Valle metafísico".